Una vela rosa, lisa —adquiérala en las
cererías
Azúcar la necesaria
Un lápiz
Agua bendita, la necesaria
En luna nueva bautice la vela
(consulte la guía).
Marque con cuatro cruces el principio
de la cera —cerca del pabilo— esto se hace con la uña del dedo índice de la
mano derecha, cada vez que haga una cruz, afirme:
“En nombre de
Dios Padre, En nombre de Dios Hijo, En nombre de Dios Espíritu Santo, tú no
eres una vela, es el cuerpo, espíritu y alma de (marque la cuarta cruz al
pronunciar el nombre de la persona)”
Una vez realizada esta segunda parte
de la operación, encienda la vela y asevere:
“…tú únicamente
estarás conmigo. . . tus pies caminarán solamente hacia mi hogar. Evitarás a
las personas que deseen conquistarte. . .tu amor, cuerpo, espíritu y
pensamiento me pertenecen solamente a mí que soy. . . (Diga su nombré)
Rece su oración favorita y deje la
vela encendida durante siete minutos. Haga la operación diariamente hasta que
la cera se consuma. Se aconseja realizar este “trabajo” por noventa días.
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