Siete sobres de sal roja (se pueden
obtener con las yerberas)
Un litro de agua bendita —jamás utilice
la de San Ignacio de Loyola
Un frasco esterilizado, con tapadera (Hiérvalo
por espacio de veinte minutos).
El primer día de luna creciente mezcle
al agua bendita los siete sobres de sal; cierre el recipiente y agítelo muy
bien para deshacer la sal al máximo. Luego diríjase a la casa donde habite la
persona que desee atraer; riegue en cruz un poco del líquido (es importante
esparcir el agua en el suelo por donde transita la persona), afirme con mucha
vehemencia:
“…tú jamás me
olvidarás porque soy el amor de tu vida y estaremos ligados por siempre. Nadie
se opondrá a nuestro amor y a quien intente separarnos le irá muy mal”.
Haga la operación mientras dure la
luna creciente. Como podrá observarse, esta receta aparte de acercarle al ser
amado, aleja las malas vibraciones en tomo a su relación. Por otro lado, no
tema usar la sal roja ya que, en este caso como en otros funciona como
protectora.
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