Esta fórmula sugerida por un mago
guerrerense tiene un pequeño grado de dificultad, pero si usted lo vence, será
dichosa. Tampoco se asuste no se trata de matar dragones, simplemente consiga:
Un pedazo de velo de novia
Tres flores blancas de una iglesia
Un puño de azahares frescos
Una cacerola - puede ser usada
Agua la necesaria
Un cazo de cobre o un bote de hojalata
Pídale a una amiga o pariente que le
obsequie un pedacito de su velo de novia, claro del que portó durante la
ceremonia religiosa y es ahí donde radica la complicación, pues en general la
mujer guarda celosamente el vestuario de su boda. Bien, cuando lo obtenga
introdúzcalo en el recipiente y auméntele los demás, ingredientes, hiérvalos
por media hora; báñese con jabón neutro enjuáguese para después arrojar el
cocimiento, tibio, sobre su cabeza en tanto hace lo anterior, afirme:
“Mi novio... Se
casará conmigo
que soy... La
boda se efectuará en tres meses,
Por que nos
amamos. ¡Y, así será!”
En caso de no tener una pareja, cambie
lo anterior por lo siguiente:
“Merezco el
amor, porque necesito tener un compañero. Mi
Boda ocurrirá en
seis meses y el compañero destinado
Me hará
completamente feliz. ¡Y así será!...
Quienes han probado este baño,
aseguran los magníficos resultados. Practíquelo en luna nueva y durante las
horas indicadas al principio de este capítulo.

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